Los riesgos de la llegada del 5G: podría afectar a los pronósticos del tiempo

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Huracán 'Dora'

El 5G empieza su expansión por diferentes países del mundo. Esta tecnología móvil permitirá una navegación mucho más rápida a su anterior versión, las redes ofrecerán menor latencia y una mayor conectividad desde más lugares.

Actualmente, la nueva red de telecomunicaciones está sin estandarizar en gran parte del globo, sin embargo, en Corea del Sur el 5G ya es una realidad. La situación actual de Europa es otra, ya que se encuentra en la fase de subastas entre las grandes operadoras, simultáneamente, el mercado asiático se adelanta ya que China adjudicará, próximamente, licencias 5G para su uso comercial, según informa el diario ABC.

En EE UU el gobierno ha comenzado a subastar bloques de frencuencias de radio inalámbricas que serán utilizadas para la red 5G. En el seno de esta subasta, se ha planteado una problemática que afectaría a las observaciones meteorológicas. Según ha informado Nature, algunas frecuencias puestas en la puja se encuentran cerca de las que utilizan los satélites para las observaciones de la Tierra, lo que podría suponer interferencias en la recopilación de datos.

"A menos que los reguladores o las compañías de telecomunicaciones tomen medidas para reducir el riesgo de interferencia, los satélites de observación de la Tierra que vuelan sobre áreas de los Estados Unidos con cobertura inalámbrica 5G no podrán detectar con precisión las concentraciones de vapor de agua en la atmósfera", informa la publicación.

Amenaza mundial

"Este es un problema global", apunta Jordan Gerth, meteorólogo de la Universidad de Wisconsin-Madison. Y es que teniendo en cuenta la comercialización de Sofware y anteriores redes de telecomunicaciones EE UU es un referente en el mercado de las comunicaciones, por lo que "es probable que las decisiones del gobierno estadounidense sobre implementar 5G influyan en las discusiones globales" aclara Nature en su publicación.

La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), supervisora de las redes inalámbricas en EE UU, subastó la primera parte del espectro 5G con una protección mínima, recaudando casi 2 mil millones de dólares. Esto ha derivado en reclamaciones por parte de la Administración Nacional Oceánica (NOAA) y Atmosférica de los Estados Unidos (NASA) que han pedido que se trabaje para proteger las frecuencias utilizadas para las observaciones de la Tierra.

Expertos de todo el mundo se reunirán a partir del 28 de octubre en Sharm el-Sheikh, Egipto, para elaborar acuerdos internacionales para los cuales las compañías podrán usar las frecuencias para las transmisiones 5G, y para regularizar el nivel de interferencia recomendable.

"Esta es la primera vez que vemos una amenaza a lo que yo llamaría las joyas de la corona de nuestras frecuencias, las que absolutamente debemos defender, pase lo que pase", dice Stephen English, meteorólogo del Centro Europeo para la Mediana.

Problema del ruido

"La situación es similar a tener un vecino ruidoso al lado. Si esa persona explota música, es probable que gran parte del ruido se filtre a través de la pared hacia su apartamento", añade Jordan Gerth. Con esta comparativa, el meteorólogo explica la problemática derivada de la reciente subasta de FCC, donde involucró 2 grupos de frecuencias: una entre 24.25 y 24.45 gigahertz y la otra entre 24.75 y 25.25 gigahertz.

Los equipos inalámbricos que transmiten cerca del extremo inferior de ese rango podrían interferir con la medición de vapor de agua de la frecuencia 23.8 gigahertz. En esta se mueven los medidores de agua y es con la que los metereólogos predicen cómo se desarrollarán los diferentes fenómenos climáticos, tales como tormentas.

Asimismo, una estación 5G que transmite casi a la misma frecuencia producirá una señal que se parece mucho a la del vapor de agua. "No sabríamos que esa señal no es completamente natural", dice Gerth. Los pronósticos serían menos precisos si los meteorólogos incorporaran esos datos erróneos en sus modelos.

Los ingenieros de radiofrecuencia miden el ruido en unidades de decibelios vatios. La subasta de la FCC estableció un límite de ruido en la red 5G de EE UU de –20 decibelios vatios, que es mucho más ruidoso que los umbrales considerados por casi todas las demás naciones para sus sistemas. La Comisión Europea, sin embargo, ha establecido –42 decibelios vatios para estaciones base 5G, y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) recomienda –55 decibelios vatios.

EE UU a la cabeza en las interferencias

En consecuencia, la propuesta de los Estados Unidos permitiría 150 veces más ruido que la propuesta europea, y más de 3,000 veces más que el plan de la OMM, dice Eric Allaix, meteorólogo de Météo-France en Toulouse. Los expertos esperan que los valores recomendados por la OMM sirvan para las próximas negociaciones en Sharm el-Sheikh (Egipto).

Pese a la solicitud formal presentada en el Congreso, no se hace público un estudio elaborado por la NOAA y la NASA sobre los efectos de los diferentes niveles de interferencia de ruido, este informe podría esclarecer cómo afectarían las frecuencias de 5G a las condiciones metereológicas, ya que existen pocas investigaciones en este tema.