Respuesta a un imitador de Trump



Por: Pablo Solón                                                                                                                                                                                           
Como es su costumbre Alvaro Garcia Linera en su artículo “Alpacoma y el Racismo Ambiental” ataca a la Fundación Solón, entre otras instituciones, para desviar la atención del tema de fondo de la deforestación.

En relación a que no habríamos expresado criticas al Gobierno Municipal de La Paz por el desastre de Alpacoma debido a que tendríamos afinidad de piel con Revilla, debo recordar que desde el primer día del desastre de Alpacoma exprese mis cuestionamientos en cuatro programas de Cabildeo Digital, APLP radio online, RTP y mi pagina de Facebook donde escribí el 17 de enero “La empresa Tersa, la alcaldía, los que hicieron los estudios de impacto ambiental, los que los aprobaron y debían dar seguimiento… tienen que responder por la tragedia de Alpacoma. Pero también cada uno de nosotros tenemos que preguntarnos sino estamos contribuyendo de alguna manera a estos desastres. Y sobre todo ¿que debemos cambiar?”.

Garcia Linera, que no es indígena, quiere escudarse detrás de los indígenas para ocultar su responsabilidad en la deforestación que sufre el país. Del análisis de un documento oficial del gobierno de Bolivia presentado el 2015 ante la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático se desprende que se deforestarán 3 millones de hectáreas en el país en el período 2016 al 2030. Esta superficie es equivalente a dos veces el área del TIPNIS que alcanza a 1,3 millones de hectáreas.

Garcia Linera para ocultar las manchas de sangre de este grave crimen contra la Madre Tierra recurre, al igual que Trump, a negar los efectos de la actividad humana sobre el cambio climático, y niega que la deforestación, que llegó a 295.777 hectáreas según la ABT sólo en el año 2016, tenga alguna incidencia en el agravamiento de las lluvias, sequías, inundaciones y desastres que cada vez afectan más a Bolivia.