Más de 40 horas de apagón en Venezuela: Se registra tercer corte de energía en Caracas


Un nuevo corte eléctrico afecta este sábado a Caracas y varios estados de Venezuela en los que ya se había restituido el servicio eléctrico, luego de la falla del pasado jueves en la principal hidroeléctrica del país, que dejó sin luz a casi todo el territorio.

Algunos reportes señalan que en varios estados, en los que ya se había restablecido el servicio luego de pasar más de 30 horas sin electricidad, volvieron a sufrir un corte cerca de las 12.00 hora local (16.00 GMT).

El servicio había estado restituyéndose de forma paulatina desde ayer viernes en algunas entidades federales del este y centro de Venezuela, aunque más de la mitad del país suma 42 horas ininterrumpidas sin luz.

El apagón obligó a suspender las actividades laborales y escolares, causando zozobra en la población, que tampoco ha tenido agua y ha estado prácticamente incomunicada por la inestabilidad de las redes de telefonía e internet.

"El problema es la comida, había comprado carne y se va a dañar. Voy a la marcha porque tiene que haber cambio a juro (necesariamente). Estamos cansados", declaró a la AFP Luis Álvarez, transportista de 51 años.

Los hospitales han vivido situaciones dramáticas; los que tienen plantas generadoras las usan solo para emergencias. Los vuelos fueron cancelados y cientos de personas quedaron varadas en el aeropuerto internacional Simón Bolívar y otras terminales aéreas.

La oposición denunció decenas de muertes debido al corte eléctrico, lo que el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, calificó de "falso".

La colapsada economía está paralizada, ya que nadie puede retirar dinero de los cajeros ni usar ningún tipo de tarjetas, en un país donde las transacciones electrónicas son indispensables incluso para operaciones pequeñas como comprar una barra de pan por la escasez de efectivo.

Algunas personas sacaban gasolina de sus vehículos para alimentar plantas generadoras, pues muchas estaciones de servicio estaban cerradas y en las muy pocas que estuvieron abiertas había largas filas de vehículos.

El gobierno atribuyó el apagón a una “guerra eléctrica” dirigida por Estados Unidos. El ministro de Comunicaciones, Jorge Rodríguez, dijo que extremistas de derecha empeñados en provocar caos, que recibían órdenes del senador republicano Marco Rubio, habían “perpetrado un sabotaje criminal brutal contra nuestro sistema de generación”, aunque no presentó pruebas de ello.

La economía está completamente paralizada ya que nadie podía retirar dinero de los cajeros. Desde la tarde del jueves, el servicio telefónico y el metro de la capital interrumpieron los servicios, obligando a miles de personas a caminar kilómetros hasta sus hogares.

"Hasta el teléfono lo tengo apagado, el calor insoportable, estamos sin agua, este país está vuelto un desastre", señaló a la AFP Armando Cordero, de 57 años.

El apagón forzó además la suspensión la noche del jueves de un partido entre el Deportivo Lara, de Venezuela, y el Emelec de Ecuador, por el Grupo B de la Copa Libertadores, en la ciudad de Barquisimeto. El partido fue reprogramado para esta tarde.

De acuerdo con reportes de la prensa local, el apagón afectó prácticamente a toda Venezuela, con cortes en 23 de los 24 estados y en la capital. A la vez, fallan las líneas telefónicas y la internet.

Especialistas responsabilizan al gobierno socialista por falta de inversiones en el mantenimiento de la infraestructura en medio de una grave crisis económica, pero altos funcionarios denuncian frecuentemente actos de "sabotaje".

Ello ha provocado escasez de efectivo, pues el billete de máxima denominación, 500 bolívares, equivale a apenas 15 centavos de dólar, siendo insuficiente para comprar siquiera un caramelo. 

Rodríguez expresó la noche del viernes que la falla fue generada por un ataque al “sistema automatizado de control” en el complejo hidroeléctrico del Guri, que se encarga de las máquinas de generación eléctrica. El ministro dijo que el gobierno denunciará el hecho en instancias internacionales.

Rubio, impulsor de la posición del gobierno de Donald Trump contra Maduro, respondió con ironía a la acusación.

“Mis disculpas al pueblo de Venezuela”, tuiteó el republicano. “Debo haber cliqueado en el lugar equivocado del app ‘ataque electrónico’ que descargué de Apple. Culpa mía”.

Las calles de la capital venezolana permanecían el viernes casi desoladas con centenares de comercios cerrados y algunos vehículos y autobuses recorriendo las vías mientras decenas de personas caminaban por las calles.

El metro de Caracas, el principal medio de transporte de la capital, permaneció durante la jornada cerrado, lo que obligó a cientos de personas a lanzarse a la calles para tratar de llegar a sus trabajos y hogares.

En los pocos establecimientos comerciales que lograron abrir se concentraron algunas personas con pequeños paquetes de dinero en efectivo en sus manos haciendo fila para comprar pan, agua y medicamentos.

Entre los nerviosos compradores estaba Luisa Ruiz, una delgada ama de casa de tez morena. La mujer, de 57 años, relató que luego de recorrer en carro por varias horas toda la ciudad en busca de una medicina para su hermana que padece cáncer, recién la consiguió en una farmacia pero no pudo comprarla porque le exigían efectivo debido a que no había puntos de venta para tarjetas de crédito o débito por el apagón. “Tuve que ir a una panadería a cambiar unos dolaritos para conseguir algo de bolívares y comprar la medicina que es urgentísima”, agregó.

En la maternidad de la Clínica Ávila, en un barrio rico del este de Caracas, madres lloraban mientras enfermeras con velas monitoreaban los signos vitales de bebés prematuros en incubadoras cuando se apagaron los generadores de respaldo.

“Esto es horrible. No sé cómo haremos sin luz”, afirmó Zaida Rodríguez, una técnica cardiovascular de 40 años, mientras caminaba por una de las principales avenidas del este de Caracas junto a decenas de personas que intentaban llegar a pie a sus trabajos.

Tras un recorrido de más de cuatro kilómetros hasta la clínica privada donde trabaja, sus jefes le ordenaron que se retirara porque sólo trabajarían con el personal mínimo para ahorrar la electricidad del generador y utilizarla sólo para los casos más urgentes.

“¿Cómo es posible que en un país petrolero como éste no tengamos un sistema de emergencia para este tipo de cosas?”, indicó la mujer mientras se sostenía la cabeza con ambas manos. “Ahora no sé cómo me voy a regresar a mi casa porque no hay metro”, agregó.

Las redes sociales, habitualmente hiperactivas, estaban en silencio ya que buena parte del país quedó sin acceso a internet. La propia televisión estatal salió del aire.

Venezuela está en medio de una lucha política entre Maduro y el dirigente opositor Juan Guaidó, titular de la Asamblea Nacional, quien se autoproclamó presidente interino y fue reconocido por medio centenar de países, entre ellos Estados Unidos.

“¿Cómo se le dice a una madre que debe cocinar, a un enfermo que depende de una máquina, a un obrero que debe trabajar que estamos en un país potencia sin luz?”, publicó Guaidó en Twitter.

Desde una plaza del este de la ciudad y tras un recorrido por algunas calles, Guaidó responsabilizó al gobierno por el apagón y dijo en un video que difundió en su cuenta de Twitter que “solamente la corrupción, el desastre, es lo que ha causado esta situación.

Al llamar a sus seguidores a salir el sábado a marchar en todo el país contra Maduro, Guaidó sostuvo que “la solución de esto, y lo sabe toda Venezuela, es que cese la usurpación de los que mantienen en Miraflores (el palacio de gobierno) la corrupción, el desastre, la falta de comida, la falta de medicinas”.

Las autoridades suelen atribuir las fallas a acciones de sabotaje, pero especialistas y opositores sostienen que los frecuentes apagones se deben a problemas en la capacidad de generación, un deficiente mantenimiento de las instalaciones y mal manejo gerencial.

Si bien los apagones intermitentes son habituales Venezuela, nunca habían afectado simultáneamente a tantos estados y por tanto tiempo.

“Sabemos que estamos pasando por una crisis económica bastante fuerte, pero ¿cómo es posible que estemos más de 15 horas sin luz? Esto es insólito”, expresó Desiré Rendón, una vendedora de 31 años, mientras observaba desde una esquina de Caracas a las personas que caminaban presurosas.

Rendón dijo que estaba muy preocupada por su familia, que habita a las afueras de Caracas, porque desde la tarde del jueves no ha logrado comunicarse con ellos debido a que el servicio de la mayoría de las empresas telefónicas también está suspendido como consecuencia del apagón.

Desde la puerta de su pequeño restaurante, que permanecía totalmente a oscuras, José Rodríguez, de 51 años, veía pasar a los transeúntes. “Lo que me queda es esperar que venga la luz. Hoy será un día perdido para mí”, expresó.

Las facturas de la energía para el hogar son excepcionalmente bajas, apenas unos dólares por mes, gracias a los subsidios del Estado.

La Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) dijo en su cuenta de Twitter que la falla es consecuencia de que “sabotearon la generación en Guri”, pero no ofreció detalles. El complejo hidroeléctrico del Guri, ubicado en el estado suroriental de Bolívar, suple más del 60% del consumo eléctrico del país.

“¿Cuál era la intención?”, se preguntó Rodríguez. “Someter al pueblo de Venezuela a varios días sin suministro de servicio eléctrico para agredir, para maltratar, para que se quedaran distintas áreas vitales” sin energía eléctrica.

La nación sufre una hiperinflación prevista en 10 millones por ciento este año, además de escasez de alimentos y medicamentos, y ha perdido aproximadamente el 10% de su población, que ha emigrado en los últimos años. Los problemas probablemente se agravarán con el impacto de las sanciones de Washington a la industria petrolera.

//El Comercio//