DGAC: Jet incautado permaneció en el país por razones de mantenimiento

El director de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), Celier Aparicio, aseguró hoy que el jet de lujo Super Mid-Size Gulfstream GIII, con matrícula N557JK, que fue traspasado al Ministerio de la Presidencia, permaneció en Bolivia debido a problemas de mantenimiento.
La aeronave llegó al país el 7 de abril del año pasado, proveniente del aeropuerto de Cozumel de México. Tenía que retornar dos días después al mismo país, al aeropuerto internacional de Tapachula.
Según la información proporcionada por el director de la DGAC, Global Exec Aviation, empresa estadounidense propietaria de la aeronave, solicitó el ingreso y salida del jet.
Explicó que la salida de la nave estaba prevista entre el 14 y 18 de abril del 2017, situación que no se efectivizó. “Ellos no salen, probablemente porque la aeronave tenía algún problema de mantenimiento”, mencionó Aparicio.
El director de la DGAC dijo también que el 19 de abril de 2017 Global Exec Aviation volvió a solicitar la autorización de salida del jet lujoso, entre el 24 y 26 de abril; sin embargo, la aeronave tampoco logró salir de Bolivia.
Asimismo, informó que el primero de agosto del año pasado, se recibió “de un responsable” un pedido de prórroga de estadía de la aeronave en territorio boliviano, debido al tema del mantenimiento mecánico.
“La DGAC responde a esa nota (…) y se le indica que debe presentar esa nota el propietario de la aeronave o algún represente que tenga poder legal, para que ellos puedan gestionar, hacia la Aduana para una admisión temporal”, dijo Aparicio.
El 26 de febrero de este año, la DGAC envía una nota a la Aduana Nacional para informar sobre la presencia de la aeronave e indican que “desconocían” los requisitos para la permanencia del jet en Bolivia. “Finalmente nos comunican de la Aduana que la aeronave ha sido comisada”, agregó el funcionario.
En vuelos internacionales no regulares “puede permanecer una aeronave que visite nuestro país con el lapso de 30 días como máximo”, explicó Aparicio.
Servicios de Aeropuertos Bolivianos (Sabsa) denunció a la aeronave como abandonada en el aeropuerto El Trompillo de Santa Cruz, donde se realizó la intervención. Aduana Nacional incautó el jet a favor del Estado.
//Los Tiempos//