Cuántas fotos subes a Instagram, los filtros que usas o los selfies… revelan si estás deprimido

C.RIZZO

  • Un estudio que analizó más de 43 mil fotografías de Instagram detectó a personas con depresión en el 70% de los casos.
  • Las personas deprimidas tendían, por ejemplo, a publicar fotos que, pixel a pixel, eran más azules, oscuras y grises.
  • Toma nota de las 'make up trends' que arrasan en Instagram.

Selfie

Casi 100 millones de publicaciones se suben al día en Instagram. Las fotos que compartes en tu cuenta dicen mucho sobre ti mismo. Pueden servir como una forma de expresión, recuerdos de viajes, reflejar nuestro estilo de vida, gustos gastronómicos… pero también da pistas sobre nuestro estado anímico, según un estudio de la revista EPJ Data Science.

Desde los colores, los brillos o las caras que aparecen en las fotos, pasando por los filtros o el grado de saturación que se le da a la imagen antes de publicarla, los usuarios de esta red social que padecen una depresión parecen presentar el mundo de una manera distinta al resto.

"Las personas de nuestra muestra que estaban deprimidas tendían a publicar fotos que, pixel a pixel, eran más azules, oscuras y grises con respecto a las que estaban sanas", explica Andrew Reece, investigador de la Universidad de Harvard y coautor del estudio.

Los 166 participantes del estudio se clasificaron entre deprimidos o sanos, teniendo en cuenta a aquellos que habían estado en tratamiento psicológico en el pasado.

Las estadísticas se extrajeron de 43,950 fotos de Instagram en los que un algoritmo tomó como indicadores psicológicos útiles, los análisis de color, componentes de metadatos y detección de rostros.

También se recopiló información sobre la cantidad de publicaciones por usuario y el número de comentarios y 'Me gusta' por foto. Al parecer, las personas que están deprimidas usan menos filtros y, cuando incluyen alguno, es el 'Inkwell' (en blanco y negro), mientras que las personas alegres suelen elegir 'Valencia', que aclara el tono de una foto.

Muy activos en Instagram, pero aislado en el mundo real

El informe, que identificó a personas con depresión en un 70% de los casos, refleja también que cuando se está deprimido se es más activo en Instagram (que sube más fotos, vaya) y que las imágenes que se postean suelen ser selfies.

En cambio, cuando un participante sano publicó fotos con sus caras, aparecía más gente en ellas. Esto se debe a que las personas que sufren una depresión se aíslan y disminuyen su actividad social.

Un ordenador puede analizar el valor promedio de saturación de un millón de píxeles, pero ¿puede distinguir entre un selfie feliz de otro triste? Para ello, de manera paralela, se pidió a otro grupo de participantes que evaluarán en una escala de 0-5 si la imagen les parecía interesante, alegre o triste.

Aunque los autores del estudio advierten que sus hallazgos podrían no aplicarse a todos los usuarios de Instagram, sí que sugieren que un modelo similar de aprendizaje automático podría resultar útil para realizar o aumentar los exámenes de salud mental.