Ricardo Calla:"Sánchez de Lozada fue advertido sobre la tragedia del 2003"



Ricardo Calla regresó de Estados Unidos, fue testigo de cargo en el juicio que llevan adelante las familias de nueve de las víctimas más emblemáticas de la masacre de octubre 2003. Hace más de seis años, los abogados de los demandantes tomaron contacto con él por sugerencia de Rogelio Mayta, el abogado de las víctimas de El Alto.

Mayta tenía conocimiento de que el sociólogo y antropólogo Ricardo Calle, había organizado la primera huelga que se instaló en la parroquia de Carmelita y en la participaron inicialmente 7 personas comprometidas con la defensa de los derechos humanos, entre ellas Ana María Romero de Campero.

Calla recuerda que esta iniciativa se multiplicó en el país sumando más de 1.200 huelguistas que pedían el cese de la masacre que se había desarrollado en la ciudad de El Alto y que dejó 60 muertos y más de 400 heridos de bala.

El testigo de cargo de las víctimas dice que el 2003, luego de los enfrentamientos entre militares y policías, se reunió con Gonzalo Sánchez de Lozada, a iniciativa de una amiga en común, entre él y "Goni" (Eunice Vedia de Heins), para advertirle de lo que iba a pasar en el país si Carlos Sánchez Berzain y Yerko Kukoc continuaban formando parte de su gabinete.

"Usted va a terminar con una mancha de sangre, a menos que saque de su gobierno a Carlos Sánchez Berzaín (Ministro de Defensa) y Yerko Kukoc (Ministro de Gobierno)...tenga usted la certeza de que va a morir mucha gente en el país...le ruego presidente sáquelos, no corra el riesgo de masacrar gente en las calles", recuerda Ricardo Calla le dijo al entonces presidente. 

Calla dice que fundó su opinión y aseveración sobre los dos ministros, en los antecedentes de ambos en el primer gobierno de Sánchez de Lozada. Carlos Sánchez Berzain y Yerko Kukoc habían sido señalados como responsables de las muertes en los centros mineros de Amayapampa y Capacirca, donde tras una intervención policial murieron 11 personas y otras 50 quedaron heridas.

Recordó incluso que para persuadirlo le contó sobre una conversación que el sostuvo con Hernán Siles Suazo, a quien cuestionó en su momento sobre las constantes represiones en la calles durante el gobierno de la UDP. 

Siles le había dicho entonces que su filosofía sobre ese tema era muy claro y que la instrucción para poner orden en la calle y garantizar gobernabilidad, era utilizar sólo agua y gases, no armas letales, ni siquiera balines de goma. Estaba consciente de las consecuencias que podría traer aquello.

Estos testimonios estuvieron a punto de no ser conocidos por el Tribunal en Estados Unidos, los abogados de los demandados intentaron por una hora evitar que Ricardo Calla diera su versión sobre los hechos del 2003. El juez no accedió a la petición de los abogados y escucharon a Calla.

Calla dice que tiene cierto temor por las represalias que Carlos Sánchez Berzain pueda tomar en su contra.

Expresó su indignación contra el gobierno de Evo Morales por no haber hecho nada a favor de las víctimas de octubre 2003 y en contra Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Sánchez Berzain, en una muestra de incapacidad, falta de humanidad y sentido de justicia. "Lo único que ha hecho es hacer un show".

Pidió a Alfredo Rada, a Evo Morales, Alvaro García Línera, y Amanda Dávila, disculparse públicamente por haberlo insultado y por haberlo llamado agente de Sánchez de Lozada, de Carlos Sánchez Berzaín. "No me vuelvan a llamar neolibral, los neoliberales son ustedes que ha desarrollado el libre mercado, tal cual se hacía en la época de Sánchez de Lozada".